En una noche de invierno, cuando las gotas de lluvia resbalaban por el cristal, me di cuenta de que en esta vida se sufre en cada segundo por cualquier cosa y todo el mundo siempre pide olvidar lo que ha vivido y lo que le ha hecho daño. Pero todos esos momentos han desencadenado algunos inolvidables.
Cuando nos rompen el corazón, lo primero que se nos pasa por la cabeza es que no queremos volver a ver a esa persona que nos ha hecho tanto daño, pero solo lo decimos porque junto él hemos llegado a sentirnos tan cómodos y tan felices que te das cuenta de que ya no los volverás a vivir de nuevo y que te esperan meses de llantos sin fin y de tristeza. Por muchas veces que nos lo digamos nunca olvidaremos, podemos recordar con menos frecuencia, pero no suprimirlo de la mente.
Cuando una persona fallece no queremos olvidarla sino tenerla siempre en el recuerdo, porque con ella nos hemos reído, hemos disfrutado de lo bella que es la vida y deseamos con todas nuestras fuerzas exprimir cada segundo de lo vivido, de lo disfrutado.
Lo mejor de todo es que con el paso del tiempo acabamos olvidando aquel daño que nos originaron y solo guardando en nuestra mente buenos momentos, tantas sonrisas que nos regalaron acompañadas de abrazos, todos esos besos llenos de amor y que nunca se nos podrán olvidar.
Al ver el anuncio, de una famosa marca de bebida, me di cuenta que hasta en este medio te dicen lo bella que es la vida: Un día reunieron al bebé más joven y al hombre más viejo. Este solo le dijo: “Soy un suertudo porque he podido abrazar a mi mujer y vivir cada año de mi vida… He vivido 102 años y lo único que no te va a gustar de la vida es que es demasiado corta. Estás aquí para ser feliz.”
Si este artículo perdurase hasta que otra persona lo leyese dentro de unos años le diría que en esta época no hacen más que hablar de la crisis, del consumismo que la gente ha generado, del hambre que existe en algunas partes del mundo, de los atentados… tantas cosas malas pero todo esto no impide que podamos ser felices, el encontrar el amor en un simple abrazo, en una mira. Corren momentos de poco esplendor pero eso no te impedirá ser feliz, como se ha visto reflejado en el anterior testimonio.
Todo esto se resume en una frase: “ Vive la vida aunque lo que te rodee se encuentre en pésimas condiciones”.



jeje
ResponderEliminar